"Más allá de la pizarra: una clase de filosofía política como performance"
En una de mis clases de filosofía política, el profesor adoptó un enfoque bastante tradicional en su manera de impartir el contenido. Durante la lección, él se presentó como el propio autor del texto que estábamos estudiando. Por ejemplo, si estábamos analizando las ideas de Karl Marx, el profesor se vestía de una manera que evocaba la época de Marx, imitaba su tono y su estilo de pensamiento, y nos hablaba como si fuéramos sus discípulos directos.
La dinámica de la clase era bastante clásica: el profesor hablaba durante una hora y media, explicando detalladamente las ideas de Marx, sin apenas interrupciones por parte de los alumnos. Mientras él disertaba, los estudiantes tomábamos notas, y al final de la clase se dejaba espacio para preguntas, pero generalmente los alumnos no solían intervenir mucho.
En esta clase, la comunicación era unidireccional, donde el profesor desempeñaba el rol de sabio transmisor de conocimientos y los estudiantes teníamos el papel de receptores pasivos. El objetivo principal de la clase parecía ser que memorizáramos las ideas clave del autor y las recitáramos en un examen posterior.
La propuesta para mejorar esta clase de filosofía política pasa por transformar la comunicación unidireccional en una comunicación bidireccional, creando un espacio más dinámico y participativo. Se me ocurren algunas ideas para ello que expondré a continuación:
- Tipo de comunicación y cambio en el proceso de comunicación: En lugar de que el profesor se limite a hablar durante toda la clase, podríamos incorporar métodos más interactivos. Por ejemplo, usar debates y discusiones grupales sobre las ideas de los autores. Esto permitiría que los estudiantes compartieran sus puntos de vista y reflexionaran sobre las ideas de Marx y otros filósofos en tiempo real. La comunicación se volvería más horizontal, con un flujo de ideas constante entre el profesor y los alumnos.
- Rol del profesor: En este modelo, el rol del profesor ya no sería el de simple transmisor de conocimiento, sino el de facilitador del aprendizaje. El profesor podría orientar debates, proponer preguntas provocadoras y actuar como moderador para que los estudiantes se adentren más en las ideas filosóficas. En lugar de una clase magistral, el docente sería un guía que plantea cuestiones y crea el espacio para que los alumnos desarrollen su propio análisis crítico.
- Rol del alumnado: El alumnado, en lugar de ser un receptor pasivo, adoptaría un rol activo y participativo. Los estudiantes serían responsables de investigar aspectos de las teorías filosóficas, debatir en pequeños grupos, y luego compartir sus conclusiones con la clase. Este enfoque fomentaría el pensamiento crítico, la autonomía y la colaboración.
- Nivel de la Taxonomía de Bloom:
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En el modelo tradicional, la clase estaba centrada en recordar y comprender las ideas de los filósofos.
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En el nuevo enfoque, se alcanzaría aplicar (los estudiantes discutirían cómo aplicar las ideas filosóficas a contextos actuales), analizar (comparar las distintas teorías filosóficas), evaluar (juzgar la relevancia y aplicabilidad de las ideas filosóficas) y crear (desarrollar nuevas ideas o proyectos basados en los textos estudiados)

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